domingo, 29 de octubre de 2017

Volví...

Volví... Como vuelven los regalos el 6 de Enero, como vuelven las cigüeñas en febrero, en marzo la primavera y en abril los días más largos... 
Volví como las flores en mayo, un año más de vida en junio y el calor en julio... 
Volví de puntillas como en agosto se va yendo el verano, como en septiembre los nuevos propósitos o en octubre las noches más largas... Volví como noviembre haciendo triste el invierno y como diciembre nos enseña que un año más pasó...

Sigo echando de menos Avilés, a Quico y a las luciérnagas... 
Sigo creyendo en la magia, en las miradas y en las ganas... 
Sigo pensando que las cosas se dicen a la cara y si son bonitas al oído...

En este tiempo lejos del sapo y el gorrión...
He visto el atardecer desde la calma de la playa más bonita, he respirado el aire más puro desde una montaña de tantas que subiré y he aprendido que correr no solo sirve para huir sino también para quedarse.

He visto ojos decir la verdad en silencio y promesas envueltas en una mentira.

Volví para ser de los que dejan marca y no cicatriz, volví para seguir pisando charcos con treinta y tantos, volví para salpicarme el alma.

Porque vivir es saber mirar con los ojos del niño que fuimos y que seguimos siendo.

Porque vivir es saber que si se te cae el mundo al suelo, no pasa nada, le soplas un poco y te lo puedes volver a comer.

Porque vivir es saber que quien no es lo bastante valiente para correr riesgos, no conseguirá nada en la vida...

Volví para vivir, para disfrutar de las personas que se empeñan en hacer bonitos mis ratos, para seguir siendo feliz...


"La gente corre tanto porque no sabe dónde va, el que sabe dónde va, va despacio, para paladear el "ir llegando"


domingo, 31 de enero de 2016

Y de repente...

Y de repente... Un día de enero de 2009 te das cuenta que vas por la vida de puntillas... Estas aquí pero tienes la cabeza allí... Estas allí pero quieres estar aquí... y creo que para andar un camino largo es mejor hacerle pisando firme que con el riesgo de tropezar a cada paso...
7 años después de tomar una decisión firme, segura y necesaria (nunca olvidaré "haz la maleta, te necesitamos...") aquí estoy, escribiendo sobre algo que a veces cuesta recordar pero sé que el momento en el que decides lo que quieres hacer de ese punto en adelante es una situación muy parecida a la felicidad...

Y a veces recuerdas a Manolo Garcia cantando "Con polvo del brillo de un trozo de espejo..." Y ese brillo hace que aprendas a valorar situaciones, aprendas a distinguir la gente de las personas, y aprendas que a que quien te dice "Mándame en un sobre tu sonrisa rota. Rápido Garcia, yo te la compongo. Se reparan botas, bolsos de cuero y alpargatas, canastos de mimbre, diademas de borlas..." siempre estará ahí...

Y de repente... Respiras esa tranquilidad de ser feliz con lo que tienes, de ser feliz con lo que haces, de ser feliz con la gente que te rodea porque está claro que en esta vida tienes que dejar que te ayuden para luego poder ofrecer tu ayuda, tienes que regalar sonrisas para recibir buenos ratos, tienes que disfrutar de una tarta de chocolate para que la sal sepa un poquito menos salada...

Y de repente... Pasa el tiempo y el 16 de marzo cumpliremos 3 años de Hotel Cildá y un escalofrío te recorre de arriba a abajo para recordarte la suerte que has tenido de compartir esta vida con los mejores...


"Miles de velas pueden encenderse con una sola vela, y la fuerza de esa vela no disminuye. La felicidad nunca disminuye al ser compartida" (Buda)


jueves, 3 de diciembre de 2015

(Dis)capacidad

"El odio es un lastre, la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado. No somos enemigos sino amigos. No debemos ser enemigos. Si bien la pasión puede tensar nuestros lazos de afecto, jamás debe romperlos. Las místicas cuerdas del recuerdo resonaran cuando vuelvan a sentir el tacto del buen ángel que llevamos dentro" (American History X)

Hoy 3 de diciembre, día mundial de la discapacidad me apetecía volver a escribir esta frase que aprendí hace mas de 15 años y de la cual aun no he olvidado ni una coma... Si miras la definición de la RAE o de la OMS creo que dista mucho de lo que día a día es la discapacidad. A veces las definiciones son solo una teoría, que si se lleva a la práctica te "desbarata" todo lo que consideras una tesis solida.

Muchas veces pienso que la discapacidad no está en las actitudes o en los movimientos de una persona sino en la mente de aquellas que ellas mismas se consideran "normales".

Pues...  creo que si se puede elegir prefiero no pertenecer a ese grupo de "normales" en el que es muy común la violencia, el egoísmo, la indiferencia, el individualismo... Me quedo con la esencia de la que ellos nunca se han desprendido; la ternura, la picardía, la sinceridad... Me quedo con los realmente capaces y normales, me quedo con su luz...

Discapacidad es...

.- enseñar a un niño a disparar un kalashnikov
.- ver en las noticias atentados o asesinatos y que no se te remuevan las tripas
.- considerar que el mundo está dividido en niveles
.- matar por ideologías políticas o religiosas
.- girar la cabeza ante un problema y no afrontarlo
.- creer que eres mejor que alguien y permitirte el lujo de poder pisotearlo ( no olvides que algún día bajaras...)


(Dis)capacidad es...

.- no saber leer y tener siempre a alguien para que te describa historias
.- no poder correr y saber que siempre tendrás alguien que camine a tu lado
.- no tener autonomía para trabajar pero poder volar una cometa un día de invierno
.- no poder hablar y que no haga falta porque los que te quieren entienden tu mirada
.- no saber manejar dinero pero conseguir que tu actitud sea capaz de comprar el corazón de los demás


"El miedo es la más grande discapacidad de todas" (Nick Vujicic)


* Si lees esto desde cerca de Aguilar de Campoo acércate durante el mes de diciembre a tocar ese brillo y a sentir ese cariño. Además de ver su nacimiento y de cómo trabajan en el centro Abundio Calderón (Fundación Virgen de Llano) saldrás con una duda;  ¿Quien ha aprendido mas de quien?





domingo, 7 de junio de 2015

Días tristes...

Pues si, en Hotel Cildá también hay días tristes...

Aunque es cierto que son los menos pero también los hay...

No me gustan las despedidas y menos de dos personas que han comenzado con Hotel Cildá y que han seguido caminando a la vez... 
Os echaremos tanto de menos...

¿Porque escribir este post? Y... ¿Porque no?

Aquí estoy, sentada en el jardín con los pies sobre el césped, a las 20.19 escuchando Maggie may de Rod Stewart ¿Como te quedas Julián? Las canciones tristes solo son por la mañana para no alterarme cuando sin saber porque los zumos de naranja estaban con los de melocotón y debajo de los de piña...

Después de más de un año hay un montón de conversaciones, de ratos de sobremesa y pocos muy pocos de terraza ¿A quién se le ocurrió hacer la primera casa aquí? Algún día lo  resolveremos, Isra.

Con ellos he aprendido que las raciones de Madrid son un poco diferentes a las de Olleros, que aunque nieve siempre se puede ir en tractor a trabajar, eso sí, sin perder el porte con maletín y mocasines incluidos... También he aprendido quien es  la gata Flora, he descubierto que una frase como Oh! Mi gato! también se puede decir en reuniones de empresa y que una persona es capaz de comerse una lasaña entera a ratitos y otra es capaz de perder la razón a las 8 de la mañana si alguien le ha robado la empanada o la tortilla del día anterior...

Los dos muy diferentes pero con algo en común; personas muy de verdad...

Cuando comenzó este proyecto tenía claro, muy claro, que quería un sitio donde la gente que viniese se sintiera como en casa, que nunca serían huéspedes sino personas con nombre y apellidos... Pero se me olvidó contar con las despedidas... Por un lado ha sido triste, claro que sí, pero por otro es una de las mejores sensaciones que puede ofrecer un trabajo así... Tener la suerte de conoceros...

 Ahora, en Hotel Cildá ya hay tres habitaciones que han dejado de ser la 1, la 2 y la 6 para tener cada una un nombre propio... (Iván te seguimos echando de menos...)

Nos vemos en Costa Rica...


"Con cada día que vivo estoy más convencida de que el desperdicio de la vida radica, en el amor que no se ha dado, en los poderes que no se han utilizado, en la prudencia egoísta de no arriesgar nada y que, evitando el dolor, nos impide alcanzar la felicidad" 
(Mary Cholmondeley)




lunes, 18 de mayo de 2015

Camino de Santiago...

Este fin de semana he recordado después de hablar con María y con clientes del hotel (y también después de encontrar mi "diario de pilgrim") mi experiencia haciendo el camino de Santiago.

En Julio hará 6 años de esta aventura que no olvidaré por dos razones; una porque creo que es algo que todos deberíamos hacer alguna vez; gracias a estos 8 días caminando toda la explosión de ideas, ilusiones y proyectos se ordenaron y salieron a la luz algún año después... y la otra porque aunque el beso que di en la nuca al apóstol en la misa del peregrino de las 11 no debió ser lo suficiente grande para que mi deseo se cumpliese (Después de tanto tiempo aun sigo un poco enfadada contigo Santiago...) la mezcla de paz al caminar y de emoción al llegar a Santiago de Compostela no se puede explicar...

                      


Pasamos por un montón de pueblitos, comimos un montón de cosas buenas (volví con dos kilos más de los que fui...) y lloré, si, también lloré, porque no decirlo...
Hacíamos una media de 25 km al día pero los días que tocaba hacer 30 km... uffff tocaba llantina; quizá un poco por mi situación personal, otro poquitín por el cansancio acumulado y otro poquitín porque antes de hacer el camino todo lo que había andado había sido por los pasillos del supermercado...

                                                                                                           


No pasamos mucho calor porque justo la semana que fuimos (21 de julio) hizo malo malísimo... llovía como que no hubiese un mañana... Pero cuando salía el sol parecía otro mundo!


Lo que más recuerdo son los trayectos entre los eucaliptos (aun puedo olerlo) el encanto que tenían aquellos bosques (miraba por cada rincón con la esperanza de encontrarme algún amigo de David el Gnomo... pero serian tan pequeños que no los pude localizar...) Quizá esté recuerdo también tenga mucho que ver con las veces que mami nos habla de los eucaliptos de Asturias...


Algo que entre los peregrinos que también dormían en los mismos albergues que nosotros generaba expectación eran mis planchas del pelo!!!! Si, si, era muy peculiar cada vez que las sacaba de la mochila las caras de "esta no sabe donde está..." Pues sí que lo sabia señores, jajaja y tuve que tomar una decisión muy importante; como no podía llevar más del 10% de mi peso (no lo aconsejan) tuve que decidir entre un pantalón largo o las planchas y estaba claro...
Lo que más me impresionó es que es una experiencia que da lo mismo tu dinero, tu posición social, tu profesión o tu país... Todos caminábamos por el mismo sitio, todos tropezábamos con las mismas piedras y todos teníamos el mismo destino; Santiago de Compostela
Aun recuerdo cuando en la misa del peregrino (después de sellar la credencial y de que te den la Compostela hay una misa a las 11 en la catedral) el sacerdote iba diciendo la procedencia de los peregrinos y después de largo rato dijo "peregrinos de Palencia" ole ole ole que ilusión me hizo (sobre todo porque no seriamos muchos de la provincia...)
Aquí os dejo algún enlace de los sitios por donde pase y me dejaron huella... 
Albergue en Fonfria "A Reboleira" http://albergueareboleira.blogspot.com.es/

Albergue en Sarria "A Pedra"
http://albergueapedra.com/

Albergue en Palas de Rei "A Bolboreta"
http://www.abolboreta.com/


Y esto es lo último que escribí en mi diario... "El primer día parecía que 210 km iban a ser interminables, muy cansados... pero la sensación que queda cuando llegas a la catedral de Santiago es que has hecho poco, podías haber hecho más. Por supuesto que lo volvería a repetir a pesar del dolor de rodillas, del calor, del frio, de la lluvia, de las garrapatas, del sueño que pasé... Pero todo esto lo recompensa la gente que conoces, los lugares que ves, los sitios por los que pasas... y por supuesto el momento de llegar a la puerta de la catedral y ver que lo he conseguido yo sola, que he llegado andando aunque solo fueran 210 km. Además todas las historias que conoces son, algunas bonitas, otras peculiares, otras tristes, pero todas, absolutamente todas están basadas en personas , exactamente igual que el camino de Santiago cuyo significado para mi es; "trayecto formado por personas cuyas vivencias hacen el camino y cuyas promesas, retos y experiencias llegan al fin de un destino físico pero al principio de cada ser humano"







  








































Buen camino...

lunes, 16 de marzo de 2015

Y dos años despues...

“Donde el alma es alguien y no algo…Donde la ilusión es visible y no invisible…Donde un proyecto es vida y no es etéreo…”

Dos años desde aquel sábado 16 de marzo de 2013… Un día en que Hotel Cildá no era un Hotel, era un grupo de amigos que vinieron a compartir nuestra ilusión. Ese día llovía pero dentro se sentía un sol radiante… Ese día recordé la pregunta que le hizo Alicia en el país de las maravillas a conejo; “¿Cuánto tiempo es para siempre? A veces, solo un segundo…” Desde entonces han pasado más de 800 días y con ellos hemos conocido gente realmente genial… Personas que han convertido Hotel Cildá en su casa, que han logrado que cada habitación deje de ser un numero para ser un nombre…
Quienes me conocen saben que no me gusta dirigirme a Hotel Cildá como un hotel, quizá porque lo veo como algo impersonal… Tampoco suelo decir que estoy trabajando sino que estoy en la casita… Es rara la vez que me dirijo a las personas tratándole de usted porque si el Cildá es madera y piedra no quiero ser yo quien de el punto de frialdad…
Creo que después de aquellos nervios porque estuviese todo perfecto a las 5 de la tarde, por poder estar con todos los que se acercaron para compartir nuestra ilusión, por empezar un nuevo proyecto, las ganas de seguir cada día con la misma pasión sigue intacta…
Lo bonito de estos dos años no solo ha sido la gente que ha pasado y han dejado un poco de ellos en cada rincón, han sido también esas fiestas inesperadas, esas celebraciones de cumple, esa pre boda tan especial, esas reuniones de amigos eternas, esos chocolates porque si una tarde de frio…
“Lo atroz de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos…” No dejaremos que la frase de Joaquín Sabina se convierta en realidad. En Hotel Cildá nunca faltaran los puntos suspensivos, nunca faltará un café caliente los días de nieve o esa barbacoa tan esperada para las tardes de verano… Tampoco faltaran esas gracias eternas a mis padres, a mi hermano, a mi abuelo, a todos esos amigos que han demostrado serlo de verdad y que han estado ahí desde el momento que esta bendita locura empezaba a dibujarse en los planos de Rodrigo, empezaba a quitarnos el sueño para ilusionarnos con la realidad…

Gracias por estos dos años y que solo sean el comienzo de un largo y bonito recorrido…











martes, 3 de febrero de 2015

Benditas imperfecciones...

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.
Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”
Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces: “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente cómo eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”

Leí este cuento hindú de la vasija rota y me pareció tan bonito que me apetecía compartirlo…
Benditas imperfecciones… Siempre creí que si todos fuésemos iguales la vida sería taaaaaan aburrida y sobre todo si todos fuésemos tan perfectos ¿Quién se encargaría de regar las flores que nos vamos encontrando por el camino?
Para mí un día perfecto es un día de verano con un sol radiante, un café después de comer, un paseo al atardecer, una conversación pendiente… Pero al final he comprendido que también puede ser un día perfecto cuando 24 horas no son suficientes, cuando la nieve no cesa y solamente te deja disfrutar de una tarde de manta y libro, cuando un día de abril no deja de llover y te das cuenta que el pelo rizado no te queda tan mal y pisar charcos es más divertido de lo que recordabas…
Estoy orgullosa que nadie de la gente que me rodea sea perfecta y sobre todo creo que eso hace que el vínculo sea aún más especial. Siempre nos dirigimos a las personas que no son como el gran rebaño como diferentes, como discapacitados, como “raros”.
Gracias a esa persona que no ve, sabemos que sólo es necesario oler una rosa para saber lo bonita que es…
Gracias a esa persona que no sabe leer nos hemos dado cuenta que es más bonito que te lean y tú mientras te evades a otro lugar…
Gracias a esa chica que una vez me dijo que si la gente que vivimos en un pueblo llevamos pipa y boina sabemos que debe ser triste no haber pisado nunca una moñiga o ver como un renacuajo se convierte en rana…
Gracias a esa persona sorda sabemos que no hace falta oír cantar a los pájaros para saber que de su mano llega la primavera
Gracias a la inocencia de ese niño cuando pregunta por qué esa señora no tiene pelo mientras los adultos cuchichean porque nos demuestra que nosotros hacemos juicios de valor innecesarios…


“Pero ¿Acaso muchos jardines no son hermosos porque son imperfectos? (...) ¿No son las flores extrañas y exóticas que brotan por error o accidente tan placenteras como las que están bien cuidadas y delineadas?” Libba Bray