martes, 20 de mayo de 2014

Valencia...


Hace ya un mes que volví y aun  saboreo ese arroz con langosta o esos desayunos con la luz especial que tiene Valencia…

Hoy viajamos hasta la tierra de Calatrava, de Sorolla, de Concha Piquer, de Nino Bravo, de Miguel Hernández…

Solo fue día y medio de desconexión pero suficiente para disfrutar de una tierra que nunca me llamó la atención y que ya estoy deseando volver…

El primer día llegamos al hotel Petit Palace Germanías; un hotel correcto y céntrico www.hotelpetitpalacegermanias.com  Rápidamente nos fuimos a comer a la Duna; Está en el Saler (La Albufera). Un sitio un poco escondido pero con mucho encanto; estilo ibicenco en la playa con un trato y una carta excelente. Basado en arroces (buenísimo el arroz con langosta) también tiene carnes, pescados y unos postres que rozaban lo exquisito www.arroceriaduna.com

Para tomar la horchata nos acercamos al parador, muy cerquita del restaurante. El aparcamiento cuesta 10 euros pero te lo descuentan de la consumición y merece la pena; las vistas, el entorno y las terrazas son un pequeño lujo.

Para hacer ganas de cenar nos dimos un paseo por el barrio del Carmen; callejear por Valencia es uno de sus encantos por sus callejuelas estrechas y llenas de tienditas curiosas, también paseamos por la ciudad de las artes y las ciencias (no muy de mi estilo pero visita obligada si vas a Valencia). Y llegó la hora de cenar (realmente parece que solo fuimos a Valencia a degustar sus platos…) y Guiomar nos llevó a la www.mediterraneadehamburguesas.com Según la leyenda es una de las mejores hamburgueserías de Valencia y doy fe de ello!

El martes nos levantamos entusiasmados para ir a desayunar (para mi uno de los mayores placeres de la vida…) Fuimos a www.lamasbonita.es en el paseo marítimo de la patacona (la Alboraya). Sin ningún tipo de duda el sitio más bonito en el que he desayunado y tardaré en encontrar un sitio tan tan especial (y un desayuno tan bueno, claro!). Después de desayunar mermeladas caseras, tartas, fruta, tostadas de diferentes tipos de pan… nos fuimos a recorrer la ciudad; la playa de la Malvarrosa, la catedral, la plaza de la reina, la iglesia de Santa Catalina, la calle Colon donde hay tiendas y tiendas y tiendas… el ayuntamiento…

Después de esta gran caminata nos fuimos a comer a Vuelve Carolina (www.vuelvecarolina.com) muy céntrico (en la calle correos) y muy muy chulo, con una carta muy original, pero también cosas tradicionales y típicas (pan de cristal, varios tipos de arroz…), además de la carta también tiene menú, muy recomendable!

Y entre paseo y paseo (y comida y comida) llegó la hora de cenar en La Lambrusqueria; un sitio céntrico en zona de fiesta (Cánovas) y con un menú italiano con un buen precio y muy bueno (nos explicó la camarera que lo normal es que ellos sacan lo que tienen, no había una carta como tal)

Y llegó el día de despedirse de Valencia desayunando en Bocados, en el mercado de Colón (antiguo mercado de abastos ahora con cafeterías, floristería…)

Aun nos quedó almorzar en “La Pascuala”, probar el agua de Valencia, disfrutar de una tarde de playa o de una copa en una de sus terrazas tan chulas pero Valencia siempre estará ahí y seguro que dentro de poco podré volver a rescatar un par de días. Hasta entonces solo me quedan dar las gracias (a gritos) a Guio por habernos recomendado los sitios más chulis de Valencia y las gracias también (aunque un poco más bajito que hay niña pequeña y no se puede gritar…) a mis compañeros de viaje, que seguro que sin ellos, Valencia no había sido tan bonita ni hubiese tenido tanta luz…

Y leyendo un poco de Miguel Hernández encontré estas frases…

Hasta el próximo viaje!    

“…Sangre que no se desborda, juventud que no se atreve, ni es sangre, ni es juventud, ni relucen, ni florecen…”

“…Quien se para a llorar, quien se lamenta contra la piedra hostil del desaliento, quien se pone a otra cosa que no sea el combate, no será un vencedor, será un vencido lento…”