domingo, 28 de julio de 2013

En busca de la felicidad....

Hace unos días escuchaba en la radio la historia de Mikel; un chico que lo tenía todo; un deportivo, una Harley Davidson, era directivo de una gran empresa en Madrid y tanto dinero que era difícil de gastar… Tenía todo, todo lo material… Pero la faltaban demasiadas cosas, demasiados sentimientos, demasiadas sensaciones y todo eso el dinero y la ciudad no lo compran… Tuvo un accidente con su moto y necesitó un golpe así para darse cuenta que no le gustaba la ciudad, no era feliz con todo su dinero y no le motivaba su trabajo. Tomó la mejor decisión de su vida; arregló su moto y metió su cámara de fotos en la mochila; ahora es feliz dedicándose a la fotografía, a escribir, a respirar un aire que antes no sabía que existía, a comer bocadillos que en los grandes restaurantes no le ofrecían…
Yo no necesité un accidente pero si supe que no era feliz con lo que tenía… Vivía en la ciudad donde no puedes sentarte a ver las estrellas o a oír como braman los ciervos, estudiaba una carrera que nunca me gustó, salía los fines de semana, y el domingo podía levantarme tarde. Iba de vacaciones y podía permitirme caprichos…
Ahora duermo poco, pero vivo mucho…Ahora trabajo todos los fines de semana en mi casa (que nunca me gustó llamar hotel porque suena frio y distante) ahora estoy escribiendo este post desde mi jardín, descalza y viendo como el aire tira todos los pétalos de la rosa más grande que había en el jardín...
Siempre he creído en el destino; en que antes o después llegas a tu sitio, en que las personas que se cruzan en tu camino es porque algo bueno o malo te aportan pero todo enriquece, en que las criticas te hacen más fuerte y la envidia envenena a quien la alimenta, en que mirar a alguien a los ojos y ver que siempre estará ahí no hay dinero que lo compre…
Ahora soy feliz, hace un tiempo descubrí mi camino como Mikel; dejé una felicidad fácil y enmascarada, en la que valoraba lo material y no lo real.
Ahora estoy donde quiero estar; en un pueblo pequeñito pero donde descubrí que estaban mis raíces, mi familia, la gente que me quiere….
Ahora tengo el trabajo que quería; por supuesto que no el más fácil, ni con el que más dinero se gana pero si el que más sensaciones positivas me aporta y que realmente me encanta…
Ahora no tengo vacaciones en la playa o en otro país pero si tengo tardes al sol con mis amigos, noches de cena hablando de tiempos en los que nuestra mayor preocupación era que nos traería el Ratoncito Pérez, ratos en bici que te demuestran que la tierra gira al ritmo que tu elijas…
Ahora no tengo dinero para todos los caprichos del mundo pero sí un balancín que demuestra que hay gente que aun desde muy lejos se acuerda de mi… unas croquetas hechas con todo el amor del mundo…un ramo de flores de gente que conocí un fin de semana y siempre estarán presentes… tengo el recuerdo de alguien que estuvo 8 años en mi vida…tengo compañeros que sin ellos, sin su confianza y sin lo que me enseñaron no hubiese podido llevar orgullosa mi negocio…tengo en mi mente  frases como “No te quiero, tata” pero sabes que eres muy importante en su vida… como “Eres una gran amiga” de alguien que aunque esté pasando un bache siempre está pendiente de mi… como “Gorrión” una palabra tan sencilla y tan especial, una palabra que sabes que quienes la dicen (mis padres) son los encargados de apoyarme casi por encima de sus posibilidades…
 
Ahora tengo “Hotel Cildá”, una casita que me ha costado muchos disgustos, pero las mayores satisfacciones también, un sitio que siempre soñé y ahora es una realidad, una atadura para mí y para quienes me han apoyado…pero es un amarre que no duele sino que ha sacado a flote los mejores sentimientos, lo mejor de cada uno y lo más importante… Es el ejemplo de que quien lucha por algo, aunque cueste mucho, lo consigue y le hace descubrir lo que es ser feliz y es la mejor sensación que se puede sentir… “Solo aquellos que se atreven a tener grandes fracasos terminan consiguiendo grandes éxitos”
 
 

sábado, 6 de julio de 2013

La boda...

Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que cada uno pueda encontrar la suya…
…Tal día como hoy hace 113 años nacía el autor de “El Principito”. Seguramente no sabía que su libro tuviese tanto éxito, pero lo logró. Como hoy han logrado Jorge y Nuria que estemos aquí, orgullosos de ser sus amigos, su familia, de haber vivido tantos momentos buenos, tantos momentos que nos han hecho más fuertes.
A veces la vida te regala días como este; En los que te levantas y mientras te preparas para su día piensas en ellos. En Jorge, el pequeño de Patri y Bego. En Nuria, la niña de Nano y Mari. Recuerdas aquel frio día de diciembre de hace más de 10 años en el que Nuria no fue capaz de describir porque no podía soltar la mano de Jorge. Piensas en aquellas sobremesas en las que Nuria no soportaba cuando Jorge juntaba todas las migas con una servilleta y meses más tarde era ella la que se las quitaba para hacer su montón de migas. Recuerdas esa tarde de café en la que con lágrimas de alegría en los ojos escuchas; Raque, me caso!!!!! Ese día ha llegado, y aquí estamos quienes les queremos por separado pero aún mucho más juntos a partir de hoy.
El 29 de Junio no solo es el día en que nació Antoine de Saint Exupery sino también el día que con su enlace Jorge y Nuria respondieron la pregunta del Principito; Si, las estrellas se iluminan con el fin de que cada uno encuentre la suya.
Virgen del Brezo a 29 de Junio de 2013
Así fue como hace hoy una semana comenzó la misa de la boda de Jorge y Nuria; Una misa tan sencilla y emotiva como familiar… La ceremonia fue en La Virgen del Brezo y la comida en el Parador de Cervera. Una boda simplemente perfecta; donde no había nervios sino unos novios que nos demostraron que el amor de verdad existe, que juntos las cosas bonitas son aún más bonitas y los momentos duros se dividen a la mitad. Al final nos queda eso; Ser felices; amor en mayúsculas a tu familia, a tus amigos, a tu pareja… Disfrutar de una tarde al sol, reír con esas personas que merecen la pena, llorar con aquellos que sabes siempre estarán ahí.... La vida es aprovechar cada momento con la gente que realmente es de verdad y la boda de Jorge y Nuria fue uno de esos instantes. Chicos ¡Enhorabuena!